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Los
negros piden paso
Si uno se pregunta qué falla en la Selección española de fútbol, ‘la
roja’, se dará cuenta que no es una cuestión de pelotas, de hecho, sólo
hay una y es un balón. Si piensa en la Armada Española, también pasa apuros
el tenis (venció a Italia este fin de semana en la repesca), se ve otra cosa:
más pelotas. Muchas y nuevas. Ahí también domina ‘la roja’. Al menos el
rojo que Nike y Adidas fueron capaces de diseñar para sus tenistas-marca.
Si
piensa en los ya denominados “Golden Boys”, los chicos de Pepu Hernández
no juegan con balones, sí con pelotas, y grandes. Igual de grande fue su
medalla de oro en el Mundial de Japón. ¿Se han dado cuenta de los colores
protagonistas?
El
rojo, ‘la roja’, el amarillo, el oro… si es que España está hecha para
triunfar, pero con vistas. Con una planificación. Con un orden, con ganas,
con profesionales y, por supuesto, con deportistas de alto nivel que trabajen
a diario en un ambiente de máxima competitividad, de diversificación,
rodeado de otras culturas, de otros ambientes, de una apertura de mente. En
otras palabras. La Selección española de baloncesto triunfó porque sus
deportistas tienen un nivel muy superior al español medio: sus estrellas
trabajan en la mejor liga del mundo, la NBA, y se entrenan con compañeros que
son estrellas en sus selecciones. La diferencia fue la clave.
De
la misma manera, la nula diferencia, el localismo más acérrimo, fue la nota característica de la Selección española de fútbol. Costó
sudor y lágrimas, y alguna que otra jura de Constitución, que España
aceptara a un argentino que centra como los ángeles entres sus hombres con
derecho a la gloria. Recuerden que íbamos a ganar el Mundial ante Brasil.
Mariano Pernía logró hacerse un hueco. De la misma manera que en épocas
pasadas nos chocó ver a Benjamín, un negro con acento andaluz llevando la elástica
patria, Marcos Senna se ha convertido en la manija de los hombres de Luis.
Consolidado en el Villarreal tras haber demostrado un excelente nivel en
Europa, el centrocampista hispano brasileño, llegó a tierras del Mediterráneo
en 2002 procedente del Sao Caetano (subcampeón de la Copa Libertadores), es
uno de los pulmones en la medular del terreno de juego. Entres sus méritos,
Mundial de clubes con el Corinthians en 2000; una liga brasileña y dos
estatales (1999 y 2000) y dos copas Intertoto con el Villlarreal, 2003 y 2004.
El Villarreal le ha dado la oportunidad de triunfar en Europa, después de
haberlo hecho en Brasil con el Río Branco, primero, el América SP, después,
el Corinthians, el Juventud y el Sao Caetano. Senna tiene una gran
trayectoria, pero… ¿su nivel es el mismo cuando juega en el Villarreal y en
la Selección? ¿Qué le falta? El color, y no el amarillo. El acento, y no sólo
el brasileño.
El
argentino Juan Antonio Pizzi fue otro pionero. El ‘macanudo’ logró una
liga con el FC Barcelona en 1998. Tras el título, disputó un encuentro en el
Mundial de Francia contra Paraguay. Sus goles solían ser su seña de
identidad. De hecho, se alzó con el Pichichi (31 tantos) en la temporada
1995-96 defendiendo la camiseta del Tenerife. Esa cifra le valió no sólo el Pichichi,
sino la Bota
de Oro como máximo goleador de las ligas europeas. Su participación
internacional se cifra en 22 partidos internacionales para España donde
convirtió 8 goles. El debut con España llegaría el 30 de noviembre de 1994
frente a Finlandia. El 20 de septiembre de 1995 fue otra fecha para recordar:
jugó
un partido amistoso contra su país de origen, Argentina y marcó uno de los
tantos.
Entre
las notas de color destacables, Donato, que llegó del Vasco de Gama al Atlético
de Madrid en la temporada 1988-89. Sería en el Deportivo de la Coruña desde
1993 donde lograría sus máximos triunfos como futbolista: dos ligas, tres
copas del Rey y tres Supercopas.
Si
bien es cierto que no se puede hacer un paralelismo entre los resultados de la
Selección española con jugadores de color o sin ellos, sí puede verse una
modificación en la grada. Si juega un argentino, el apoyo es incondicional.
Si lo hace un brasileño, ocurre lo mismo con sus compatriotas que adoptan la
selección de acogida como la propia. ¿Por qué, en cambio, cuando los
jugadores españoles tienen que defender la camiseta nacional no despiertan
esas pasiones?
La
pasión es al fútbol como las flores a un jardín. Y en estos las hay de muy
diversos colores. El rumor está en la calle, en los salones de casa, entre
amigos, pero pocas veces se ha visto plasmado en un artículo. Si acaso, en
las cartas al director de algún medio de comunicación. Pero solo es en el fútbol.
El cubano Joan Lino Martínez defiende a Guadalajara, Castilla-La Mancha, en
los saltos de longitud. La nadadora de apellido impronunciable, Nina
Zhivanevskaya, campeona del mundo a braza, se nacionalizó dejando de lado sus
raíces soviéticas. Otra cubana, Niurka Montalvo, voló sobre Sevilla para
proclamarse campeona del mundo en salto de longitud. Sí, negra. Como así
parece aventurarse el futuro de nuestro fútbol si no se abre a la sociedad de
la que se retroalimenta.
Cifras astronómicas de
audiencias, gradas llenas, periódicos deportivos entre los más vendidos a
nivel nacional, negocio publicitario sin comparación… ventas, ventas,
ventas… un negocio que no crece al mismo ritmo que la realidad social. El fútbol
español no representa lo que hay hoy en día en la calle. ¿Por qué? Porque
nuestra liga es la mejor del mundo, si bien es cierto que en ella hay un
elenco imprescindible de actores de muy diversas nacionalidades. La liga española,
en su conjunto, sí refleja a la sociedad del siglo XXI. Acoge futbolistas,
los mejores, y es ahora cuando comienza a exportar. El Liverpool y el fútbol
inglés se han convertido en un referente para los compatriotas que optan a
cambiar el paisaje cotidiano por un fútbol distinto. Pero la Selección española
de fútbol vive en otra dimensión. Defiende unos valores que no son
defendibles y aspira a unos resultados de los que no es capaz. Si nada de eso
es rentable, ¿por qué se la llena de esperanzas e ilusiones? Hay que cambiar
el chip. Distinto. Como distinta es la percepción que se tiene de la Selección;
anquilosada en unos parámetros de jerarquía poco conocidos hasta ahora. En
un mundo resultadista como el actual, choca mirar las comparativas de
beneficios de los hombres de Luis Aragonés. Y nada cambia. ¿Lo haría
introducir jugadores negros? Quizá pero, o sí. Al menos daría la
oportunidad a otros más válidos, a los españoles que tienen que luchar
contra un reglamento federativo obsoleto para desempeñar su trabajo. El fútbol
no es un hobby, ni una diversión en los niveles en los que estamos hablando.
Es un negocio, y la rentabilidad del nombre de España está por los suelos.
Si al gerente de esta empresa, Selección española, le hicieran una
auditoria: pérdida de dinero, nulos resultados en los objetivos marcados,
mantenimiento de una imagen de paupérrimos resultados… ya estaría en la
calle. Al menos, cambiaría a una plantilla de trabajadores que han demostrado
no ser válidos ni eficaces en su puesto. Si el color no importa, ¿por qué sólo
llama la atención el lado negativo de la balanza de resultados, el rojo?
Quizá,
y sólo es una teoría, de esas que circulan por ahí, el negro, el color del
que dicen los antropólogos del que procede el hombre, pueda aportar más que
una diversidad cromática. ¿O no son de color las estrellas mediáticas de
las ligas europeas?
"La
portada es Di Stéfano"
Cuando hay noticias de actualidad, cuando el fútbol descansa y es entonces cuando uno se da cuenta de la importancia del deporte rey en la prensa
diaria, especialmente en los diarios deportivos, surge una noticia que da un vuelco a las portadas. Y en estos momentos se trata del estado de salud de
Alfredo Di Stéfano, presidente de honor del Real Madrid y figura indiscutible en el recuerdo futbolístico de todos los tiempos.

Portada de los diarios más importantes a nivel nacional; portada de los periódicos deportivos en todas sus comunidades, el astro argentino se
debate
entre la vida y la muerte mientras su corazón parece haber dicho basta.
Los mensajes de apoyo están llegando desde todas los estamentos. Florentino Pérez,
presidente del Real Madrid, y Emilio Butragueño, director deportivo del club
blanco, se han desplazado hasta el hospital de Sagunto, en Valencia, donde se
encuentra ingresado. Hasta el domingo se veía posible una operación para
someterle a un 'by-pass', pero los últimos acontecimientos parecen indicar
que dada la gravedad del estado de salud de don Alfredo, todo sufrirá un
retraso. Es más que probable que su corazón no aguante tras sufrir un
infarto de miocardio agudo el día 23 por la noche.
Mientras todo siga estable, Di Stéfano seguirá ingresado. El próximo parte médico se dará en las próximas horas, aunque la gravedad sigue latente y la
actualidad, hoy más que nunca, pasa por la lucha de un argentino contra un árbitro con muchas más armas que las suyas.
Cronología
Di Stéfano fue ingresado en el hospital de Sagunto en la madrugada del sábado, donde los médicos consiguieron estabilizarle y pasó las horas
siguientes en la Unidad de Cuidados Intensivos hasta que fue trasladado en la tarde del sábado al Hospital La Fe de la ciudad de Valencia.
Según el parte médico, Di Stéfano esta "ingresado en el Servicio de
Medicina Intensiva afectado de un síndrome coronario agudo, con disfunción ventricular que precisa asistencia circulatoria mediante contrapulsación
intra-aórtica".
En la tarde del sábado, Alfredo Di Stéfano fue sometido a un estudio angiográfico que "pone de manifiesto lesiones coronarias que exigen su
corrección quirúrgica, que se le realizará cuando las condiciones lo aconsejen", según se informa en el parte médico facilitado.
La doctora Begoña Balerdi, médico del Servicio de Cuidados Intensivos, explicó que "la bomba de su corazón no funciona con la fuerza que debería,
debido a la cardiopatía isquémica y a las lesiones que tiene. Estará ingresado el tiempo que precise y el pronóstico es grave".
Pese a todo, la doctora Balerdi aseguró que el ex entrenador del Valencia y Real Madrid está "consciente, orientado, muy colaborador y muy
tranquilo. Está bastante animado", afirmó, si bien se ha comunicado que tiene
restringidas las visitas, incluidas las de sus familiares.
El doctor Anastasio Montero, jefe de cirugía vascular del hospital, aseguró
que "está tan grave que ha requerido que a ese corazón que se contrae
con
dificultad se le haya puesto por la ingle un sistema que le ayuda a
contraerse y que permite que sus constantes vitales se mantengan bajo mínimo".
Montero explicó que "es un problema circulatorio, hay unas arterias muy
importante, unos tubitos que van al corazón, que están con una estrecheces muy severas. Lo que se hará es un by-pass para superar esta zona de
estrecheces y mejorar la circulación coronaria".
El doctor Montero explicó que el pasado sábado "no se le pudo hacer una
angioplastia para ponerle un 'stent' y dilatar esas estrecheces. Al ver que
no se ha podido recurrir a esa técnica, se pasa a la otra opción".
El jefe de cirugía vascular de La Fe recordó que Di Stéfano es un enfermo "con muchos factores de riesgo y su evolución es impredecible. Tiene
casi 80
años, lleva muchos como diabético y tiene una historia previa de
cardiopatías coronarias. Todo eso son factores que pueden condicionar su
evolución en un postoperatorio".
La idea de los servicios médicos es esperar a que la situación de Di Stéfano
mejore, una circunstancia que podría darse incluso hoy. Este hecho ha
llevado a los médicos del hospital a aplazar el siguiente parte médico hasta
las 17.00 horas de esta tarde.
Alfredo di Stéefano se encontraba en Valencia para pasar parte de las
fiestas navideñas ya que tres de sus hijos residen en la capital valenciana.
(L.M.S./Agencia EFE)
¿Ha
dejado el Real Madrid de dar miedo en Europa?
Ha comenzado la Copa de Europa, la Champions League, y el Real Madrid ha
encajado una derrota 3-0 en Lyonn. Cierto que la competición acaba de
empezar, y que el otro equipo español que comenzó jugando esta semana, también
cayó derrotado 1-2, esta vez en su propia casa, y ante el actual campeón de
Europa, el Liverpool.

La imagen dada por el Real Madrid no fue buena, de hecho, fue mediocre. Un
entrenador que se ha empeñado en jugar sin bandas (porque no entran dentro de
su sistema de cuadrados y triángulos), ha decidido desestimar el potencial de
asistencias del Club blanco. Opción válida si no fuera porque en dos
experimentos, el Real Madrid ha perdido: 2-3 frente un recién ascendido, el
Celta de Vigo, y 3-0 frente al equipo francés.
Lo llamativo de estas dos derrotas es que la segunda, la reciente y vergonzosa
por el resultado, ha dejado en evidencia las carencias que el Real Madrid ya
arrastraba: la defensa está lenta, es posible que caduca pese a la recién
incorporación de Sergio Ramos (19 años). El centro del campo ha mostrado una
dependencia excesiva de Zidane, y sin embargo, el técnico brasileño no es
capaz de dar entrada en el once titular a Guti, un creador y distribuidor al
que muchos técnicos maltratan en cada partido.
Gravesen
y Pablo García no pueden ser el centro organizador, distribuidor, y creador
de juego que el Real Madrid necesita. Como la mujer del César, el Real Madrid
no tiene sólo que ganar, sino además tiene que jugar bien. Y en estas últimas
semanas, el club hace aguas.
Quizás
la revolución no dependa sólo de Robinho y sus maravillas, porque el balón
no llega siempre en el mejor estado. Es probable que la dependencia de
Ronaldo sea más numércia (dos disparos, dos goles) que del juego, pero de lo
que no hay duda es que el Madrid tiene que cambiar de sistema, tiene que
centrar su juego, pararse un momento y decidir cuál va a ser su organización
y, por supuesto, volver a meter miedo en Europa, donde ya hace demasiadas
ediciones que el nombre no es válido para imponerse.
El
fútbol que viene
Ya
están listos los nuevos calendarios en Europa, de todas las competiciones, y
se antoja un buen año. Mucha Liga de Campeones. La Liga en Primera y en
Segunda comenzará el 28 de agosto, para dar tiempo a las distintas
competiciones a que se vayan desarrollando, Copa del Rey, UEFA, y por
supuesto, los partidos de clasificación para el Mundial. La fecha de la
final, el domingo 9 de julio.
Es
tiempo de verano, y los periodistas ya hemos comenzado a pensar en el próximo
campeonato. No tenemos solución, algo distinto se mueve entre las venas que
no ha terminado un campeonato, y ya pensamos en las finales de las próximas
ligas, en los enfrentamientos más peligrosos, y en las posibilidades de los
grandes equipos.
En
España hay varios puntos que tienen que analizarse. Saber si el Barcelona es
capaz de mantener el nivel ofrecido esta Liga. Descubrir de una vez por todas
si el Real Madrid consigue algún título (ya son 2 años en blanco). Intentar
saber quién o quiénes serán los equipos revelación o, al menos, equipos
que en épocas pasadas estuvieron en lo alto, como el Valencia, el Deportivo,
el Atlético de Madrid. Son muchos los cambios a analizar. A lo largo del
verano volveremos a especular sobre ello, pero lo que más ha llamado la
atención, con esta ola de calor que permanece en España, es una modificación
en estudio que está llevando a cabo el organismo que dirige el fútbol español,
la Liga de Fútbol Profesional.
Dicho
organismo, en su segunda modificación, está estudiando lo siguiente:
"Que
se utilice un chip en el interior del balón para comprobar electrónicamente
si ha traspasado o no la línea de meta por dentro de la portería y se ha
conseguido un gol".
La
medida se antoja positiva si fuera acompañada de otras modificaciones del
reglamento y de la aplicación de la tecnología en otros ámbitos, como el vídeo
en la resolución de faltas, tarjetas, manos, penales, etcétera...
No
sabemos si la medida prosperará o no, pero de lo que no hay duda es que es un
buen tema de verano para calentar motores. Dentro de un mes, el sábado 27 de
agosto, descubriremos si ha dado resultado y si, poco a poco, el hombre y sus
errores, esos que convierten en grande el fútbol, pueden pasar a mejor vida y
"profesionalizar" (de acuerdo a lo que mueve el negocio del fútbol)
cada ámbito del Deporte Rey.
GRACIAS,
AFICIONES
Este fin de semana
terminó la Segunda División de la Liga Español acon el ascenso consumado a
la Liga de las Estrellas del Alavés, Cádiz y Celta de Vigo, es por ello que
el fútbol toma un nuevo significado cuando uno ve por televisión la manera
de celebrar los triunfos, cómo la gente sale a la calle para lucir elásticas
de sus colores. El fútbol y sus aficiones, tienen otra manera de vivir se.
Porque el Fútbol es así.
Once contra once, donde
la tćctica no vale, donde la emoción supera la racionalidad, donde juega
en ocasiones más el corazón que la cabeza, donde toda una campaña puede
caer de un plumazo si tres puntos no suben al marcador...
Todo esto es fútbol. Y
más. Emoción, rabia, intensidad, alegría, tristeza, calma, pasión,
silencios, aplausos, gritos, bailes, marchas, peregrinaciones, compras,
ventas, cambios... pero, sobre todo ello, un sentimiento, el Fútbol.
Puede estar vendido al
Euro; puede estar manejado por impresentables; puede ser nido de bajas
pasiones y reflejo de comportamientos sociales, pero bajo toda la capa de
mierda que quiere cubrir al fútbol, sobresale una cosa: el sentimiento del
deporte.
Pocos olvidan en algún
momento de su vida el ascenso de su equipo, la caída al infierno, la Liga de
Campeones, la Copa del Rey, la UEFA, el campeonato de Liga, la victoria sobre
el eterno rival, los tres puntos, la salvación...
El fútbol es así.
Lleno de pasiones, de deseos, de emociones, y por supuesto, de fiesta. Fiesta
porque asciendes, como han demostrado las aficiones del Cádiz, Alavés y del
Celta de Vigo. Fiesta porque la amargura y la tensión dejan paso a un gran
acontecimiento, La Liga de las Estrellas. Puede ser mentira, pero está ahí.
Y nos lo creemos. Es nuestra Liga.
Gracias, aficiones.
¿Es
ahora el fútbol un deporte menor?
La
Liga española ha llegado a su fin, y a nadie parece darle pena. Prueba de
ello es la poca atención que están teniendo los partidos de la Selección
española en el público y en el forofo y aficionado que acude a los estadios.
Pero
para que el fútbol se esté convirtiendo en España en un deporte menor otros
deportes tienen que estar en auge, y son dos: el tenis y la Fórmula 1.
Rafael
Nadal acaba de proclamarse campeón de Roland Garros en la pista central de
París. Nueva prueba de que España es un país exportador de grandes
deportistas, pero individuales. Está quedando demostrado que en grupo, y
concretamente en el fútbol, todo está sobrevalorado y los resultados no son,
para nada, lo que el público espera: vencer y convencer. Y la selección española
no lo consigue. Sea quien sea el entrenador, sea quien sea la competición.
En
Fórmula 1 ha sido Fernando Alonso quien ha demostrado que cuando hay
potencial, sólo hay que apostar fuerte por el deportista. Alonso ha sido una
gran promesa, y lo ha visto el equipo Renault. Todo su potencial y su futuro
son para el español, y éste lo esté devolviendo con creces: líder del
mundial de Fórmula 1, y cuatro victorias consecutivas.
España
ha demostrado en deportes minoritarios, como la gimnasia con Gervasio Deferr,
el golf con Sergio García, el ciclismo con Miguel Induráin, el esquí con
María José Rienda, en deportes que no están todos los días en las portadas de los telediarios, ni en la primera página
de los diarios deportivos, que es una gran potencia.
El
fútbol está siendo analizado desde muchos puntos de vista, y la selección
de Luis Aragonés muy criticada. No sólo por los distintos jugadores
convocados, por las líneas, por la táctica, sino porque en España, en todos
los ámbitos, ya estamos cansados de tanto fracaso. ¿Por qué la FIFA sigue
situando a España siempre en puestos de cabecera? ¿Algún jugador español
ha ganado el balón de oro? ¿Mundiales? No, señores, nada. La selección
española de fútbol no gana nada desde 1964 en que consiguió una Eurocopa
frente a Rusia en el estadio Santiago Bernabéu. Y desde entonces, nada.
España
es mediocre, y cuanto antes lo asimilemos todos, mejor. Pero por favor, que no
quieran las instituciones que "dirigen" el fútbol hacernos creer
que intentarlo siempre tiene algún mérito, porque no lo tiene.
RACISMO
La Comisión Nacional
Antiviolencia ha acordado en su reunión de Madrid del
día 10 de mayo, pedir una multa de 3.001 euros al Real Madrid por
deficiencias en las medidas de control de acceso al no impedir que se
introdujera y exhibiera una pancarta de grandes dimensiones con contenido
xenófobo durante el partido Real Madrid-Racing, jugado el 7 de mayo.
La Comisión Nacional Antiviolencia se preocupa en recaudar fondos, pero
realmente su compromiso debería ser menos utópico y más concreto. No sólo
por las manifestaciones gráficas, que sigue costando meses, sino años, que
desaparezcan de los estadio de fútbol, y concretamente del estadio del Real
Madrid.
Junto a la desidia de una organización política que tiene de bonito sólo el
nombre, se une la hipocresía de los jugadores que se saben estrellas, y sin
los grandes griteríos de la 'masa', por muy racistas que sean, no son nada.
Es por eso que la actuación de Roberto Carlos regalando la camiseta al líder
de los Ultra Sur, condenado por violencia, actos vandálicos, tenencia de
armas, y un largo etcétera, es sin duda curiosa. Ha protagonizado un spot
publicitario contra el racismo; se ha quejado amargamente de los insultos
racistas en campos como el del Barcelona, o el del Atlético de Madrid; en la
revista-panfleto que estos 'jóvenes' regentan, evitan por todos los medios
que jugadores sudamericanos aparezcan, como le ha pasado a Solari, incluso a
Fernando Redondo en su tiempo, y al resto de jugadores que no siendo
sudamericanos, son de un color diferente al llamado 'blanco'.
No se entiende la actitud. Ni se comprende, ni casi se respeta. ¿Qué
sentiría si el peor ultra del Barcelona fuera agasajado tras cada encuentro
por Eto´o, pongamos por caso, tras propinar numerosos insultos a los
jugadores rivales? ¿Por qué entonces Roberto Carlos regaló la camiseta a un
hombre que desprecia a los inmigrantes? ¿Por qué hizo ese gesto poniendo en
evidencia no solo al Club, por dejar entrar a un delincuente condenado y
conocido por todos, sino también su doble moral?
Estos gestos son los que no ayudan a la convivencia, ni a la cordura, ni a
cortar de raíz a los grupos organizados que emplean el fútbol como medio
para exponer sus frustraciones.
¿Qué
se espera de un Mundial?
Partiremos
de lo más básico, nuestros instintos personales: que ganemos. Y ya que la
tarea paree poco probable, que os echen en cuartos. Sin duda, será ya más de
lo acaecido la pasada Eurocopa.
Este
año 2005 lo tenemos libre, sin grandes acontecimientos futbolísticos, por lo
que servirá el verano para desintoxicar, cargar las pilas, y esperar que la
fase final de clasificación llegue pronto, rápido y no haya sorpresas.
El
Grupo VII, el de España, parece asequible. Es nombrarlo y uno se siente hasta
importante: Serbia y Montenegro, Lituania, Bosnia-Herzegovina, Bélgica, San
Marino y España. ¿Qué han conseguido todas estas selecciones? Nada, como
nosotros. Mejor: ellos saben que no son potencias, cualquier lugar que ocupen
es importante, su prensa no vende humo, y en sus países la población se
vuelca, hagan lo que hagan. Ni grandes euforias, ni grandes decepciones; o
quizás sí, pero no lo sabemos. Dicen que Estados Unidos vivió épocas
aislacionistas, y que hubo un invierno que la niebla aisló el Canal de La
Mancha, dejando el Reino Unido y el Continente separados por la condensación.
Para los británicos fue Europa la que quedó aislada. Para ideas, los periódicos,
y para pasiones, los equipos de fútbol.
En
España estamos deseosos de una gran euforia, y no sabemos como canalizarla.
Ya sea entrenamiento, partido amistoso, fotografías oficiales y/o presentación
de calendarios, nos creemos los mejores. Y lo deseamos tanto, que nos da miedo
hasta que jueguen para no despertar del sueño.
Hay
algo en esta fase de clasificación que resulta curioso. En las mejores
quinielas están los de siempre: Brasil, Argentina, Francia, Italia, Uruguay
Inglaterra, Camerún… ¿quién más puede entrar? Holanda, Portugal, Grecia,
Túnez, Croacia… varios países que van demostrando en las recientes
competiciones que pujan fuerte ante quien se cree superior sólo con saltar al
campo. ¿Y dónde está la nota de color?
Pues
en esas selecciones que reciben, llamémoslo, invitaciones a cambio de votos,
para soñar con participar en un Mundial Véanse los dos grupos de Oceanía:
Islas Salomón, Tahití, Nueva Caledonia, Tonga, Islas Cook, y Vanuatu, Fiyi,
Papua Nueva Guinea, Samoa, y Samoa Estado.
¿Algún
lector los sitúa correctamente en el mapa?
No
es éste el único caso de países con una renta per cápita inferior a su
Producto Interior Bruto y que consideran la participación en el Mundial (en
la fase de clasificación) no como un hecho deportivo, sino como una
“obligación” contraída con “alguien”.
No
es que no quieran llegar a la fase final. Primero que no tienen nivel. Segundo
que no tienen dinero suficiente sus respectivos países para alargar la
participación, y tercero, y por muy demagogo que parezca, sacar al país
adelante mediante el fútbol, no es su prioridad.
Mientras pienso si será
demasiado malpensada, voy a buscar un mapa. Creo que hay muchas ex colonias
que llaman mi atención. Y por supuesto, el último puesto del Grupo VI del
continente asiático, ¿no lo adivinan? Kirguizistán.
¿Qué
le pasa al Real Madrid?
El
equipo blanco está a once puntos del líder de la liga española a mediados
de marzo, y eso en un club como el Real Madrid es más que preocupante. No sólo
porque es probable que este año de nuevo el Club más importante del siglo XX
lo pase sin lograr un título, como ocurrió la pasada campaña, sino porque
la política personalista del presidente Florentino Pérez parece que comienza
a hacer aguas.
Sus
fichajes estrella de las últimas temporadas no han brillado como se esperaba
y sí lo han hecho con un reflejo fugaz. Y el peligro que tienen las
constelaciones fugaces es que tras un intenso brillo, explotan y desaparecen.
Esa parece ser la causa de que Figo, Ronaldo, Zidane, Beckham, no estén como
desean, como se les pide y cómo parecían prometer cuando se enfundaron la elástica
merengue en las presentaciones de verano.
El
Real Madrid no encuentra un entrenador capaz de hacer valer la autoridad en el
banquillo. Quizás todo provenga del último título logrado en casa, una
Liga, cuando el entrenador Vicente del Bosque y el capitán insignia, Fernando
Hierro, salieron despedidos por la puerta de atrás tras un ‘incidente’ en
el vestuario del que nadie ha sabido nunca con certeza qué ocurrió.
La
salida del entrenador Del Bosque, la búsqueda del ex seleccionador José
Antonio Camacho, su salida del equipo tras apenas meses, la salida otra vez
esta campaña de Mariano García Remón por “no poder salir de la situación”
y la llegada inesperada de Venderlei Luxemburgo, han convertido al banquillo
del Santiago Bernabéu en una silla muy caliente.
Se
pide al entrenador del Real Madrid que maneje el banquillo, los fichajes, a la
prensa, que se lleve bien con la afición, que el equipo haga historia, que
gane títulos, que consiga objetivos... y todo ello en una sola persona, en
una sola temporada, y de la mejor forma posible. No es fácil. El vestuario
del Madrid vende mucho más que entradas los domingos, como para contar con
todo tipo de facilidades durante la semana. Son personas que necesitan
descansar, que tienen una vida privada, que gustan de viajar, de ganar más
dinero prestando su imagen en eventos internacionales, de seguir ampliando
fronteras... y es que la globalización ha llegado a todas partes.
Quizás
el Real Madrid necesite un cambio de aires, un revulsivo, un nuevo Raúl, un
nuevo ídolo al que le hierva la sangre, un entrenador que mueva pasiones, un
presidente que fiche con cabeza, un cuerpo técnico con paciencia y sin presión,
un directiva con la vista puesta en la cantera, una afición más respetuosa
con los jugadores. Porque se puede jugar mal y perder; se puede hacer muy mal,
tener un día pésimo, haberse levantado pensando en miles de cosas distintas,
y en la cancha no acertar con la bola, pero lo que nunca se debe consentir es
que “aficionados al fútbol” insulten y lleguen a intentar la agresión física
porque a ellos no les parece que hayan dado el cien por cien en el terreno de
juego.
Señores,
esto es fútbol. Y si de verdad queremos que siga siendo un deporte, algo
bonito, con lo que sueñan miles de niños en todo el mundo, lo que vende
miles de camisetas, de entradas, de productos, de viajes, de publicidad, de
sueños... debemos comportarnos. El Real Madrid tiene un problema, sí. Pero más
lo tiene la sociedad si permite que una derrota llegue a la agresión, al
insulto y a no intentar comprender que los profesionales también tienen un
mal día.
Quizás
la respuesta al equipo esté en la cantera, justo en los terrenos de tierra
donde entrenan las promesas del futuro. Quizás que la treintena sea la media
de edad de un equipo no es aconsejable, porque ya no hay nada que demostrar. Y
sin embargo, la emoción en muchos niveles sigue siendo la misma, la del gol,
la del título, la de la victoria.
Al
Real Madrid le pasa algo; quizás sea que ser el centro de atención las 24
horas del día desgaste más que los noventa minutos de juego. A lo mejor
estoy equivocada, pero cuando un equipo sabe y tiene la calidad suficiente
como para sacar la situación adelante, o se produce un cambio, o se hace
magia, o se recurre al honor, la épica, la casta literaria y el fragor bélico.
Suerte, Madrid, aún hay treinta puntos en juego, diez jornadas, para que
aunque no se gane nada, porque es muy difícil que el Barcelona falle, sí
demostrar con el juego, con la imagen, con los actos, que el mejor equipo del
mundo puede estar durmiendo la siesta. No es el mejor momento, pero cuando uno
despierta de esta costumbre mediterránea, la vida se ve mejor.
Shevchenko:
el Balón de Oro para el
"héroe
del pueblo"
En
la historia de la revista francesa que otorga el balón de oro al mejor
jugador del último año no es extraño que se susciten los rumores.
Se
dice que son las firmas deportivas las que ayudan a elegir al jugador que se
hará la foto. Quizás el empuje de sus ligas de fútbol sea un apoyo; incluso
los votos que suele necesitar la UEFA para nombrar sus representantes influye,
pero de lo que no hay duda es de que el Balón de Oro para un jugador
ucraniano en estos momentos es algo de calado más profundo.
Fue
ya el pasado año, cuando Pavel Nevded recibió el trofeo como jugador de la
Juventus de Turín. Hoy, en el trofeo del año 2004, otro equipo italiano, se
alza con el galardón: el delantero del equipo de Silvio Berlusconi consigue
los máximos votos.
Pero
volvamos al caso ucraniano. Sin quitar méritos al jugador del Milán, (Andrei
Shevchenko fue máximo goleador del Calcio con 24 tantos), desde el comienzo
de la historia de los premios en 1956, sólo en dos ocasiones, jugadores de la
antigua URSS han recibido el premio, fueron Oleg Blokhin, en 1975, e Igor
Belanov, en 1986. No extraña que los acontecimientos políticos acompañaran
las fechas: apogeo máximo de la Guerra Fría, comienzo de la caída del
sistema comunista.
Sin
embargo, el caso de este año tiene otro escenario. El pueblo ucraniano
necesita líderes no políticos, y mientras las elecciones no se repitan, y
Viktor Yushenko siga mostrando su rostro envenenado, el fútbol volverá a ser
el opio del pueblo. En los ejemplos recientes están las imágenes del
dictador Videla celebrando con el pueblo al que oprimía la victoria de la
Selección Argentina de fútbol en su Mundial del ´78.
Incluso
la victoria de la selección de Alemania Federal, con el momento en la retina
meses antes de la caída del Muro, consiguiendo ser campeona del Mundo en el
mundial del año ´90 celebrado en Italia, en la que ganó a Argentina con un
gol de penalti, algo más que dudoso...
El
héroe de todo un pueblo se llamó Andreas Brehme. Era el año 1990. Quizás
el nuevo héroe se llame Andrei Shevchenko...
EL
DEPORTE ¿Política y negocio?
El diccionario de la Real Academia
Española, nos cuenta que el término ‘cultura’ en su cuarta acepción, la
física, nos dice que es “el conjunto de conocimientos de Gimnasia y
Deportes, y la práctica de ellos, encaminado al pleno desarrollo de las
facultades corporales”.
El deporte es una de las
actividades más puras del hombre, puesto que trata de llevar la satisfacción
personal por medio del esfuerzo físico, en paz y armonía con todos los seres
humanos. Pero la realidad es otra y la política se encarga de ello, de
gobernar mediante el poder y el dinero. Los gobiernos y los políticos son los
que dictan sobre qué debe o no debe hacerse con el deporte, sea o no olímpico.
La política deportiva la diseñan los gobernantes en razón de sus
conveniencias.
Es
cierto que la política siempre ha estado introducida en el deporte.
Actualmente, está diseñado por estamentos estatales, por el Estado, que es
quien organiza las subvenciones en tanto en cuanto las organizaciones sean
afines, en función del color del partido, reciben más o menos dinero. Los
representantes políticos llegan a ser ‘increíbles’, si se puede utilizar
el término, restituyendo funciones tanto en los jugadores como en la
sociedad. De la utilización política del deporte se señalan sobre todo,
ciertos deportes de masas, empleados como método de presión.
Existen
materias organizadas a través de la política como el caso de los
favoritismos, si un gobierno local participa en un campeonato, y resulta el
equipo ganador, se realizarán fiestas y celebraciones propias de grandes
gestas, siendo, en cualquiera caso, un gran triunfo local dentro de
competiciones menores. Se ve influenciado por nacionalismos, por deseos de
autodeterminación que llegan a su punto álgido si un trofeo es logrado.
Un
ejemplo, en 1978, el Campeonato del Mundo de Fútbol en Argentina con la
dictadura militar de Videla. El mundo estaba horrorizado por las situaciones
que se podían dar... pero Argentina ganó el campeonato y Videla recogió la
Copa siendo aclamado por todos...
Otro
ejemplo de acción política de reivindicación nacionalista y separatista es
el caso de las Olimpiadas de 1992, donde los catalanes quisieron formar su
propio Comité Olímpico Catalán, petición inviable y abortada.
Es
también el Campeonato de Europa de Pista Cubierta en San Sebastián en
tiempos de la dictadura de Franco. Se suspendió la inauguración por ser
interrumpida por seguidores del grupo terrorista ETA que pedían la liberación
de la cárcel de políticos. Se les dejaron ‘hacer ruido sin actuar’, y al
final nada hubo que lamentar, marchando los seguidores de los terroristas, por
la puerta por la que entraron.
Actuaciones
como éstas se cometen porque el rango del deporte es tal que tiene mucha
trascendencia. No lo benefician sino que lo prostituyen, convirtiéndolo en un
arma de propaganda.
Interés
político también se muestra a la hora de solucionar problemas que el deporte
genera: promoción del deporte para
la mujer, el doping, la violencia, el
racismo...Las políticas complican el deporte (para tomar decisiones
están los organismos deportivos) haciendo sucesivas reuniones que no tienen
ningún fin porque no se llega a ninguna conclusión nunca. Es un hablar por
hablar y cuando se llega al meollo de la cuestión salen los peros como, por
ejemplo, si la policía no puede entrar en un estadio
por ser privado y necesitan la autorización de un club... No se
soluciona el problema porque el Gobierno no quiere solucionarlo. Se echa mano
a los equipos de seguridad que proporciona el propio club –seguridad
particular que en muchos casos son personas sin experiencia a quienes se les
da una camiseta y una porra-. En política... el deporte siempre es un punto
fuerte del programa. Lo manejan para obtener beneficios y manipular.
Los
intereses políticos son el respaldo de los intereses económicos. El deporte
ha sido recogido por las fuerzas del poder capitalista, socialista, comunista,
para la obtención de beneficios. La actividad mercantil ha estado al lado del
deporte desde el momento en que surgió la competición y las figuras del
deporte que atraían cada vez a mas gente. Desde su origen,
ha habido un negocio llegándose hoy día a una industria tremenda que
viene a definir su importancia en nuestros días.
Genera
actividad industrial y comercial, puestos de trabajo en la construcción de
instalaciones deportivas, equipamientos de material deportivo, medios de
comunicación... La industria del equipamiento es una de las más importantes
de la sociedad. El aumento de las competiciones, el crecimiento del interés
de los ciudadanos por la
actividad físico-deportiva... ha tenido incidencia en la creación de nuevas
producciones de materiales deportivos, tanto para el mundo del deporte como
para vestir cómodos y de calle. A ellos se suman los complementos, como
relojes, desodorantes, perfumes, gafas... así como firmas alimenticias y
farmacéuticas.
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Negocio del deporte-espectáculo
En
1927 Abe Saperstein, director del equipo de baloncesto formado por
jugadores negros del Salon Savoy de Chicago,
les protegió e hizo entrenar durante dos años, y cuando
decidió que estaban preparados, cambió el nombre del equipo: Harlem
Globetrotters –Trotamundos de Harlem-. Empezaron no compitiendo sino
en desafíos con otros equipos, adquiriendo popularidad e
introduciendo jugadas que
hacían del baloncesto un espectáculo, un deporte circense.
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En
1950 ganaron contra los Bruins de Chicago convirtiéndose en los campeones
profesionales de los EE.UU. Llenaban pabellones con su espectáculo deportivo,
y lo continúan haciendo. Este equipo puede considerarse como el precursor de
llevar al profesionalismo deportivo los tratamientos propios del espectáculo.
Los deportistas
aficionados o Amateurs intentan obtener profesionalización, y éste es el
caso del Atletismo. Tras los JJ.OO. de México de 1968, se busca la forma de
entrar en el terreno profesional y abandonar la Federación Internacional de
Atletismo Amateur I.A.A.F., llena de hipocresía, recogiendo a los mejores
atletas para formar un troupe con el que se iniciará, al estilo de los
Harlem, una gira mundial de exhibiciones. Wisser fichó a campeones olímpicos
y plusmarquistas mundiales, pero su invento de atletismo profesional fue
repudiado por la IAAF, el COI y la AAU.
El negocio también se
hace notar en los deportes de riesgo: competiciones de motor: Formula 1,
motocicletas- , moto y ala delta, moto saltando autocares, aviadores
profesionales... Cuando Juan
Antonio Samaranch era presidente del Comité Olímpico Internacional, dispuso
el fin a la división entre deportistas aficionados y profesionales en los
JJ.OO. Hoy las figuras de éstos, de los campeonatos mundiales y
continentales, son profesionales 100%, ganando credibilidad los Juegos, aunque
se hayan distanciado del perfil del ‘olimpismo’ que pretendía el barón
de Courbetin, Pierre de Freddy, convirtiéndose
en un espectáculo deportivo en toda su magnitud.
El
fútbol es el deporte mas seguido –en cuanto a numero de espectadores- y la
cantidad de dinero que manejan es muy importante, perteneciendo ya no sólo a
socios, sino a empresas que cotizan en Bolsa, en muchos casos.
El
negocio de la televisión también entra en el juego de hacerse con los
servicios exclusivos de clubs y competiciones más importantes, y de esta
forma la organización costea el evento. Ambas se necesitan mutuamente. Se
adquieren los derechos de las competiciones, que se amortizan vendiendo los
espacios publicitarios para un determinado grupo de anunciantes.
Las
figuras del deporte, sus fichajes y contratos mueven cifras de vértigo, y éstos
son contratados a la vez por industrias y firmas comerciales. Los
equipamientos y la vestimenta de los distintos deportes aparecen con anuncios
y logotipos de industrias, empresas y firmas, llegando a poder decir que hasta
los medios de comunicación echan mano de ellos hablando de su vida intima, y
en muchos casos colaboran como comentaristas en ellos tras haber terminado su
carrera profesional.
Todo puede ser motivo de
negocio en el deporte. La Medicina, la Industria, la Arquitectura, la Química,
el Teatro, el Cine... se aprovechan del Deporte, y el Deporte, se ayuda de
ellos. En Grecia, la mayoría de las esculturas estaban basadas en
deportistas, en su físico, en su fortaleza. En España, el tapiz, “El juego
de pelota a pala”, de Francisco
de Goya, muestra a madrileños del siglo XVIII en una escena típica.
También el Arte se
aprovecha del Deporte. Y la Fotografía, es una forma maravillosa de
enmascarar el Deporte y plasmar momentos únicos. Y la Literatura, Quevedo,
Unamuno, Baroja, Ortega y Gasset, Virgilio, Homero... Y la Música, ¿no hay
un himno olímpico? ¿Y el Himno de los Campeones? Las Nuevas Tecnologías están
basadas también en el deporte: la instantaneidad es la base de los
resultados, de los fichajes, de la globalización total de toda la información
El Deporte es algo tan
importante, que se demuestra con números: nueve diarios deportivos en España.
En la Radio, más de 3 horas diarias en cada emisora, y la mitad de la jornada
los fines de semana. ¿Y en TV? No hay nada, ni ciencia, ni política, ni
sucesos, que tenga el mismo tiempo y que se asimile tan bien y mejor como la
información deportiva.

1779,
“El juego de pelota a pala”, Madrid
Un
gran desconocido: el fútbol femenino en España
Cuando queremos referirnos al fútbol femenino, quizás
parezca que haya que asistir a publicaciones especializadas, a las paginas
interiores, muy interiores de los periódicos deportivos, o incluso, en
ocasiones especiales, a los generalistas. Pero es todo mas sencillo. No hay
información de primera mano. En España, el fútbol femenino y sus
publicaciones, están para los que las conocen. En televisión no hay
retransmisiones. ¿Quizás por ello hay menos afición? Ni mucho menos.
En
Europa, el fútbol
femenino tiene también sus zonas de expansión. Quizá los países nórdicos
o de Centro Europa tienen una mayor calidad, no en vano el fútbol femenino en
estos países se lleva practicando desde hace más de treinta años. El
trabajo con las chicas comienza cuando éstas tienen una edad muy temprana.
Con siete años las niñas empiezan a practicar el fútbol en competiciones
mixtas y fútbol siete. De esta manera se ha conseguido que Alemania, por
ejemplo, sea el país con mayor número de licencias de fútbol femenino
(400.000 jugadoras)
El
Comité de Fútbol Femenino de la UEFA está trabajando para fomentar este
deporte. Desde hace más de veinte años se ha preocupado por impulsarlo en
todos los países. El primer campeonato de Europa se remonta al año 1982.
Desde aquella época hasta nuestros días se están incorporando al fútbol
femenino casi todas las asociaciones europeas. En
octubre de 1998 de llevó a cabo, en Londres, la tercera Conferencia de la
UEFA para el fútbol femenino (las anteriores se celebraron en Zurich en 1973
y 1980), en la que intervinieron entrenadores y dirigentes de alrededor de 42
federaciones nacionales. En dichas jornadas se estudió el gran progreso
experimentado por el fútbol femenino. Desde aquel Europeo de 1982, con 16
selecciones nacionales, se ha llegado a 234 participantes para la fase de
clasificación del Mundial 99. Hasta la fecha
se han disputado cuatro ediciones del Campeonato de Europa de Selecciones
Nacionales. Anteriormente, de forma oficiosa, se celebraron tres en los que se
sucedieron com campeones Suecia (1983), Noruega (1985) y Alemania (1987
En 1997
la UEFA instauró el Campeonato de Euro |