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100
años de pasión

El futuro, para
muchos, no es sólo lo que nos deparará el destino, además también nuestro
porvenir o lo que nos puede suceder. Lo que si estamos convencidos que siempre
es incierto. Y más aun, cuando se congregan un grupo de personas con idénticas
ganas e inquietudes y sin proponérselo, se animan a comenzar una historia.
Es por eso que
a Esteban Baglietto. Alfredo Scarpatti, Santiago Pedro Sana y los
hermanos Teodoro y Juan Antonio Farenga jamás se les pasó por sus mentes que
lo que hacían aquella tarde del lunes 3 de abril de 1905 cuando -en un banco
de la Plaza Sólis de Buenos Aires- decidieron
fundar su propio club, era mucho más que el inició de un equipo de fútbol.
Sino que escribían la primera página de un sentimiento que, con el correr
del tiempo, sería sinónimo de gloria, llanto, pasión, talento, sacrificio y
despertaría admiración mundial
con sólo citar su nombre: Boca Juniors.
Ese comienzo fue
en el barrio Xeneixe de La Boca, de ahí su apodo, donde jugaron sus primeros
partidos con equipos de esa zona y disputaron torneos
en ligas independientes. Para que, después de obtener buenos
resultados y un triunfo en Uruguay ante Universal, llegará el momento de
afiliarse a la Asociación Argentina de Football, en 1908.
Cinco años más
tarde ascendería a la primera división (de la que nunca saldría) y en
aquella época romántica (la era amateur de este deporte en Argentina)
comenzaría a ser protagonista, hasta que en 1919 conquistará el primer
campeonato de su rica historia. El mismo lo repetiría en 1920, 1923,
1924,1926 y 1930.
En 1925 debido al
bicampeonato obtenido los años anteriores Boca Juniors fue invitado a
realizar la primera gira de un equipo argentino por Europa. La misma, que
recorrió España, Alemania y Francia, fue todo un éxito, ya que los xeneixes
disputaron 19 encuentros, de los que vencieron en 15 oportunidades, igualaron
1 y perdieron tres. Sobresaliendo los triunfos ante Real Madrid, Deportivo La
Coruña, Atlético Madrid y Eintracht Frankfurt de Alemania, entre otros.
Este performance,
no sólo hizo que al llegar al país Boca sea declarado Campeón de Honor,
sino que marco un hito en su historia, ya que a partir de ese momento comenzó
a multiplicarse en forma indefinida la cantidad de hinchas, lo que lo
transformo – hasta nuestros días- en el club más popular del país.
En la era amateur
brillaron varios jugadores, entre ellos se encuentran el arquero Americo
tesorieri, el defensor Ludovico Bidoglio y los atacantes Roberto Cherro y
Domingo Tarascone.
El profesionalismo
Después del
mundial de 1930 el fútbol argentino dio paso hacia la profesionalización, y,
como no podía ser de otra manera, Boca se alzo con el primer campeonato,
destacándose el delantero Francisco Varallo
con 24 goles. Luego repetiría este galardón en 1934 y 1935 donde
fueron figuras el zaguero Brasileño Domingos Da Guia,
el paraguayo Delfín Benitez Caceres y los ya conocidos Cherro y
Varallo.
Durante la década
del cuarenta el conjunto de la ribera tuvo un inicio arrollador ya que logro
los títulos de 1940, 1943 y 1944, con figuras como Severino Varela, Jaime
Sarlanga y una línea media compuesta por “Lucho” Sosa, Ernesto Lazzatti y
Natalio pescia, la que para muchos fue la más prestigiosa de estos cien años.
Luego de tantos
galardones vino una etapa de frustraciones para la institución, en los años
cincuenta, donde sólo hubo una alegría con la obtención del certamen de
1954, logrado de la mano de la calidad del volante Eliseo Mouriño.
Sin embargo lo más
importante por esos tiempos fue la llegada a la presidencia de Alberto J.
Armando, un verdadero caudillo, quien no sólo se mantuvo por más de veinte años
en el cargo, sino que a partir de 1960, con su visión de futuro potencio al
club dentro y fuera de la argentina, sumo logros y se transformo en la mitad más
uno del país.
Los Sesenta
Esta década fue
una de las más proliferas de todo la historia, en todo sentido. Debido a que
no sólo se obtuvieron campeonatos sino que también se lucieron varios de los
máximos ídolos de la hinchada, y a
esto, hay que sumarle, que el rival de todo la vida, River Plate pasaba por su
eterna racha de 18 años sin lograr ningún titulo.
En 1962 llegó la
primera conquista, la que tuvo carácter de épica por como se definió.
Cuando restaban dos fechas para el fin del torneo Boca y River, ambos
punteros, se enfrentaron en la Bombonera. Los locales se pusieron en ventaja
con gol del Brasileño Paulo Valentim, pero restando cinco minutos el arbitro
cobró penal para la visita y en una imagen que ya esta grabado en la retina
de miles de hinchas, el arquero Xeneixe, Antonio Roma, le contuvo el penal a
Delem, y el campeonato quedo a un paso.
Luego repetiría
en los torneos de 1964 y 1965 con una formidable y dura defensa encabezada por
el brasileño Orlando y Silvio Marzolini, más la presencia y el sacrificio de
Antonio Rattin en el medio y la creatividad y los goles de Ángel Clemente
Rojas, el máximo ídolo de la institución.
Rojitas fue un
genio, dueño de una cintura prodigiosa, capaz de esquivar a un contrario con
el sólo amague del cuerpo, sin tocar el balón. En una época donde las
patadas y los foules eran más comunes que la habilidad, él demostraba lo
contrario, era un duende en un mundo de gigantes, que enamoró para siempre a
la número 12.
Sobre el final de
la década arribo como entrenador el enorme Alfredo Di Stefano, quien le
incorporo su filosofía de juego a jugadores de la talla de el peruano julio
Melendez, Norberto Madurga, y “Rojitas”. Debido a esto en el torneo
Nacional de 1969 se vio el Boca más lujoso de todos los tiempos. Donde se
dejo de lado la garra y el
sacrifico por el buen trato a la pelota, un espíritu ofensivo irrenunciable y
la llegada por sorpresa de los volantes al arco contrario.
En la misma
temporada también obtendrían la Copa Argentina y un año más tarde repetirían
el titulo Nacional, ya sin tanto brillo y con José Maria Silvero en la
conducción técnica.
Boca es Internacional
A pesar de la
cantidad títulos y la inmensa popularidad Boca tenía una deuda pendiente en
su historia: Lograr un trofeo Internacional. Había estado cerca en 1963, en
la Copa Libertadores pero el Santos de Pelé se lo arrebató en la final.
Esa cuenta
comenzaría a saldarse con la llegada en 1976 del técnico Juan Carlos “El
Toto” Lorenzo, quien con la base de jugadores que tenía, más el arribo de
Hugo Gatti, “Pancho” Sa, el “Toti” Veglio, Ernesto Mastrangelo, entre
otros. Conformo un equipo grande en edad pero con mucho juego fisico, más
dinamismo y eficacia. Con estos argumentos obtuvo los dos torneos de ese año,
el Metropolitano y el Nacional, que tuvo un sabor especial, ya que en el
encuentro decisivo venció a River por 1 a 0, en lo que fue la única final
disputada entre los dos grandes de la argentina.
Con estos títulos
se logró el pasaporte para jugar la copa Libertadores de 1977 en la que tras
una excelente primara ronda, donde eliminó a River Plate y una serie
semifinal, en la que dejó en el camino a Libertad de Paraguay y Deportivo
Cali de Colombia. Los dirigidos por Lorenzo, en el Centenario de Montevideo,
en una noche de lluvia y neblina pero con mucho azul y oro en el cielo, y con
Hugo Gatti como héroe, vencieron por penales, en la final, a Cruzeiro de
Brasil y la Libertadores comenzaba a conocer a uno de sus eternos dueños.
Ahora faltaba la
frutilla del postre: La Copa Intercontinental, que por problemas de calendario
se disputo en 1978 contra el Borussia Moenchengladbach. El primer encuentro se
jugó en la Bombonera y fue un 2 a 2 que dejo pocas esperanzas para la
revancha en Alemania. Sin embargo un planteo tactito inmejorable por parte del
“Toto” y un desempeño y una entrega sobresaliente de este grupo de
jugadores-hombres, como los definió el entrenador, hicieron que la hazaña
fuera posible, y tras un 3 a 0 en el primer tiempo, la Intercontinental se
vino al Barrio de La Boca.
En la segunda
mitad del 78 el objetivo del era retener la libertadores, a la que Boca estaba
clasificado a las semifinales por su carácter de defensor del titulo. En esa
instancia doblego a Atlético Mineiro, de Brasil y a River Plate, lo que ya se
había transformado en una sana costumbre.
El rival de la
final era el Deportivo Cali, de Carlos Bilardo, con el que igualó 0 a 0 en
Colombia, en un encuentro que se pareció más a una lucha de titanes que a
una contienda deportiva. En la revancha, el trámite fue más sencillo y en
una noche inolvidable, con mucho brillo y goles, Boca lo derrotó por 4 a 0
para lograr el bicampeonato de Ámerica. Y completar de esta manera un
ciclo histórico para la institución, donde en tres años se lograron cinco títulos.
El comienzo de
1981 trajo un regalo especial para el Jugador Número 12: La llegada de Diego
Armando Maradona . Lo que provoco un terremoto de emociones en el país.
El “Diez” junto a Miguel Brindisi como ladero
daban clases magistrales de fútbol y la gente invadía todos los
estadios para ser parte de esta fiesta única: el camino del Boca de Maradona
hacia el campeonato Metropolitano.
La gloria llegó
el 15 de agosto, tras igualar 1 a 1 con Racing en La Bombonera. En total el
equipo disputo 34 encuentros, de los que gano veinte, igualo diez y cayo en
solo cuatro oportunidades. Diego jugó en 28 ocasiones y convirtió 17 goles,
algunos de antología como aquel de la goleada ante River por 3 a 0, donde
quedaron revolcados por el piso Fillol y Tarantini.
Pero como dice la
frase: “Todo lo bueno dura poco”, sobre el final del año, la oferta del
Barcelona fue millonaria y en España estaba su nueva casa. Eso si, fue corto
pero inolvidable.
Después de tantas
alegrías vendría una época negra para que el club que incluyo desbarajustes
económicos, quiebras, suspensión del estadio, intervenciones, campeonatos
perdidos. Sólo lo obtención de la Supercopa en el año 89 trajo algo de
alivio a los sufridos hinchas xeneixes.
Los noventa
encontró sentado en el banco al uruguayo Oscar Washington Tabarez, quien
formo un equipo compacto con una delantera arroladora , integrada por Diego
Latorre, Gabriel Batistuta y Alfredo Graciani, que no tuvo problemas en
obtener el Torneo clausura de 1991. Aunque más tarde (sin Batistuta ni
Latorre, ya que se encontraban con la selección) perdería las finales con el
Newell’s de Marcelo Bielsa, ese conjunto liderado por el “Batigol” fue
una obra de arte.
En 1992, después
de once años sin títulos locales, con Alberto Marcico como abanderado y
Navarro Montoya custodiando los tres palos, Boca obtuvo el Torneo Apertura
relegando al segundo lugar al “querido” River Plate.
El ciclo del Virrey
Sobre el final de
la década, después de varias frustraciones, comenzaría el proceso más
exitoso de este siglo boquense. Carlos Bianchi se hacia cargo de la conducción
técnica y con él, la gloria pasaría a ser patrimonio Xeneixe.
Primero se
lograron los Torneos Apertura de 1998 y Clausura de 1999, con un nivel
superlativo de Martín Palermo y Juan Román Riquelme. Luego llego el turno de
la Copa Libertadores de 2000 (aquella del 3 a 0 a River, con la vuelta y el
gol de Palermo), la que, tras una recordada serie de penales en el Morumbí
ante el Palmeiras, donde las manos de Córdoba se agigantaron más que nunca,
volvía a la Bombonera.
Ahora la meta
estaba puesta en la Copa Intercontinental, y con goles, cuando no, de Martín
Palermo, Boca derrotaba por 2 a 1
al Real Madrid en Tokio y el titulo de campeón del mundo era más Xeneixe que
nunca. Pero todavía la fiesta no estaba completa, ya que al regresar el
titulo del torneo Apertura lo estaba esperando y con él lograba el sueño de
ser campeón de Argentina, América y del planeta en un mismo año.
Como si esto fuera
poco en 2001 se lograría el bicampeonato de América al vencer por penales al
Cruz Azul de México en la Bombonera y nuevamente Oscar Córdoba era la
figura. En el final del año una nueva expedición a Tokio no tendría el
mismo resultado que la anterior, ya que el Bayern Munich, en un partido muy
violento, ganó 1 a 0 y se hacia dueño de la Intercontinental.
Luego de este
partido el “Virrey” decidió tomarse un descanso y para fortuna de los
hinchas duro sólo un año y en el 2003 Bianchi regresaba a su lugar y todo
volvía a la normalidad. El primer paso fue la Libertadores, donde con un
juego lujoso y goleador, gracias a su tridente ofensivo formado por Tevez,
Barros Schellotto y Delgado, y a su vez con mucho equilibrio en una media
cancha integrada por Cagna, Cascini y Battaglia, Boca fue capaz de triunfar en
los últimos siete partidos y alzar nuevamente esta copa en el Morumbí ante
el Santos al que doblego por 3 a 1.
La magia continuo
con la conquista del Apertura, incluido un baile descomunal a River en el
monumental con una actuación consagratoria del brasileño Pedro Iarley. Y
finalizo otra vez con la Intercontinental en Japón, cuando el “Pato”
Abbondanzieri, gracias a su intuición, se recibió de ídolo y Boca venció
al Milán de Italia por penales, y de esta manera pudo repetir la hazaña del
año 2000, al ganar tres títulos en un año.
En total Carlos
Bianchi estuvo al frente del equipo en cinco temporadas en donde no sólo se
conquistaron nueve campeonatos sino que también se logro el record de 40
partidos invictos, lo que transformo a este periodo en el más exitoso de la
historia de Boca Juniors.
La última
consagración fue en diciembre de 2004 y una nueva copa pasaría a tener lugar
en las vitrinas de la institución: la Sudamericana. La misma se obtuvo bajo
la dirección técnica del “Chino” Benitez, al
derrotar por 2 a 0 al Bolívar de La Paz con goles del Martín Palermo
y Carlos Tevez.
Así, como en un
abrir y cerrar de ojos, pasaron cien años, un siglo de Boca Juniors. Llenos
de imágenes y momentos, Y la vieja ilusión de cinco amigos
alrededor de un banco en la plaza Solís,
no sólo se había hecho realidad sino que se había transformado en un
sentimiento inexplicable.
De niño las páginas de El
Grafico llenaron gran parte de mi vida. Y desde siempre supe que el periodismo
sería mi futuro. Debido a esto a partir de 1997, en lo que fue mi primera
experiencia en un medio, ingrese como redactor a la Revista
“La maja” en la sección “Fútbol-rock”. En 1999 llego la
oportunidad de la radio y de cubrir la liga de fútbol de Necochea para el
programa “Tercer Tiempo” en F.M. La Radio 93.5.
Con el nuevo siglo comencé
los estudios en la escuela de periodismo DEPORTEA de Buenos Aires, lo que me
valió para realizar pasantías en el programa TN deportivo y en la radio FM
Nacional Faro 87.9 y conjuntamente realice la cobertura del mundial de
Voleyball, realizado en Argentina, en el año 2002 para Radio Necochea.
Y desde agosto de 2002
me desempeño como miembro de la secretaria de prensa del departamento
de Interior y Exterior del Club Atlético Boca juniors y como redactor del
mensuario “Mundo Boquense”, lo que me ayudo a conocer por dentro uno de
las instituciones más importante del Planeta. Y
todo sirvió para descubrir un mundo infinito que es el periodismo. |