AGREGAR A FAVORITOS

ESPAÑOL

  ENGLISH

Inicio

Escuela de Fútbol Argentino

The Soccer Clinic

Prensa

Tienda / Sports Shop
Quienes Somos ?
Galeria de Fotos
Fútbol Femenino

Noticias Fútbol Mundial

Magazine Deportivo
Franquicias Escuela Fútbol Argentino

Ingresa tu C.V

Base de Datos/Futbolistas

Directores Técnicos

Agentes

Apellido y Nombre

 

E-mail

 

 

Intercambio de Links

 

 

 

Radio Continental de Argentina, para seguir todo el fútbol con Victor Hugo Morales y su equipo.

 

Fútbol con Humor

Por: FLOPEZ

(Ver Galeria de Comics)

 

Coach argentino: 

Julio Olarticoechea campeón mundial México 1986, lució la camiseta de la selección de fútbol argentina en 3 campeonatos mundiales. Informes: info@elpotrero.com.ar

 

Carlos Cavagnaro

Foto: Carlos Cavagnaro; en Atenas, GRECIA; Dictando una clinica de futbol para los  directores tecnicos de los principales equipos griegos.

Carlos Cavagnaro, el Tecnico mas joven del mundo, dirigio un equipo de primera division del futbol argentino a la edad de22 años, y a los 23 fue director de la academia de Futbol de Universidad de Mexico........ (ver Curriculum de Carlos Cavagnaro

 

Carlos Cavagnaro es uno de los directores tecnicos, que la consultora El Potrero se enorgullese en  representar.


 

Alejandro Esteban  Barberon

Este famoso futbolista argentino ha jugado en dos de los mejores equipos del futbol argentino, Boca Juniors e Independiente. El tambien ha sido un jugador de futbol internacional e integro el equipo Millonarios de Colombia. 

Actualmente este profesional es el jefe de directores tecnicos del Club Regatas Lima de Peru. 

Alejandro Barberon es uno de los directores tecnicos, que la consultora El Potrero representa.

La Columna de Pablo Fernández de Luco

 

 

(Ver Curriculum)

 

 

La tristeza de ya no ser...

Boca se quedó afuera de La Copa Libertadores de América, torneo del que había salido campeón en las ediciones 2000, 2001, y 2003 , y también había llegado a la final en el año 2004, cuando cayó ante el equipo colombiano Once Caldas.

      Este año, de la mano de Jorge "el Chino" Benítez, el equipo argentino más ganador de los últimos tiempos en el plano internacional, decidió jugarse todo yendo por el cetro que lo coronaría de como el mejor América otra vez. Luego de una temprana despedida del torneo Clausura, en la cual lo único rescatable pareciese fue la victoria ante River, se descontaba que este Boca, el equipo argentino "copero" por excelencia, cumpliría una destacada actuación.

      En los octavos de final jugó contra el Junior de Barranquilla, en un partido en el cual Boca estuvo muy cerca de perder, pero en tiempo de descuento pudo empatarlo con un gol de Marcelo Delgado. De local en la Bombonera, se le hizo mucho más fácil y goleó a los colombianos por 4-0.

      En los octavos de final se midió contra las Chivas de Guadalajara, equipo que había finalizado primero en su grupo, el  7. En la previa era un partido complicado, ya que el conjunto mexicano había eliminado a su par Pachuca, único rival que le había ganado a los xeneizes en la Copa. Para el partido contra Boca no contaba con alguna de sus figuras ya que éstas habían sido convocadas para las eliminatorias sudamericanas.

      El partido de ida tuvo un primer tiempo en el cual ambos equipos parecían estudiarse, pero los locales se pusieron en ventaja en tiempo de descuento. En cambio,en la segunda étapa pareció que Boca no estaba en la cancha, y en 12 minutos, las Chivas consiguieron 3 goles para casi sepultar a Boca, y redondear un 4-0.

      Pero la gente, jugadorelos s, dirigentes, todo el mundo Boca, tenía fe en que esos 4 goles se podrían remontar. Benítez formó al equipo con una delantera que muchas alegrías le había dado al club: Delgado - Barros Schelotto y Palermo.

      Boca salió a llevarse por delante a su rival, pero se encontró con un Jesús Corona inspirado. El arquero mexicano prácticamente atajaba todo, y lo que no, daba en los palos. El primer tiempo terminó, y la angustia tanto en la gente como en los jugadores ya era visible.

      En el segundo tiempo Boca fue con más fuerza que con ideas, con centros que buscaban la cabeza de Palermo, quién no podía conectarlos, y si de hecho lo hacía, estaba Corona en el arco. Entró Palacio por Baiano, en un manotazo desesperado del banco argentino por lo menos para conseguir un gol.

      La suerte estaba echada, si en 70 minutos Boca no había podido conseguir un gol, era complicado que lo hiciese en 20. Fue entonces cuando Adolfo "el Bofo" Bautista recibió una falta dura en la mitad del terreno de juego. Al ser insultado, miró al banco xeneize, a quienes tildo de "cagones", y les enseñaba 4 dedos en clara referencia  a los goles convertidos en Mexico.

      Y es aquí cuando todo pierde su razón de ser... Martín Palermo, ídolo y goleador de Boca, empieza a insultar y a prepotear al jugador mexicano, para terminar ambos expulsados. Al ser echado, el 9 se sale de sus cabales y cabecea a su rival, en un acto totalmente reprochable.

      El jugador mexicano se tuvo que retirar del campo de juego escoltado por la policía, y cuando tuvo que pasar por enfrente del banco de suplentes local, el Chino Benítez lo escupió en la cara. Dos auxiliares reconocidos en Boca, lo golpearon, le tiraron patadas, la gente desde las tribunas tiraba lo que tenía a mano, y para colmo de males, un hincha entró en el campo de juego y directamente le tiró un golpe de puño, para después volver a meterse en la tribuna y generar disturbios entra la policía y la gente.

      El partido se terminó suspendiendo a los 79 minutos, ya que la hinchada le tiraba toda clase de objetos al arquero visitante. Es evidente que ni la gente tenía ganas de seguir jugando ese encuentro.

      La dirigencia de Boca echó a Jorge Benítez luego de que esa foto recorriese el mundo, en un acto de desprestigio para un club que había cosechado tanto en los últimos tiempos. Ya eliminado de la actual Libertadores y mal en el torneo local, Boca no participaría de la edición 2006 de un torneo que lo tuvo como serio candidato últimamente.

      Ahora se busca DT, y se busca revivir épocas doradas... Boca y su triste despedida esta edición de la Copa sufren la tristeza de "ya no ser".

CUANDO FUIMOS REYES

En el año 1974 el manager Don King concretó la pelea que fue

denominada como "La pelea del siglo", en la que se enfrentaron el campeón defensor George Foreman de 25 años contra el retador y ex campeón del mundo Mohammad Alí. El combate se llevó a cabo en Zaire, que estaba festejando su independencia y el dictador Mobutu ofrecía como bolsa para el ganador la suma de diez millones de dólares. Esta película dirigida por Leon Gast ganó el Oscar como mejor documental en 1997.

           

En la previa, Alí era un seguro perdedor ya que Foreman, más joven y más

fuerte que él, hacía dos años que no perdía ninguna pelea y había vencido en la mayoría de ellas por KO. Pero por otro lado, Mohammad era mucho más querido por la gente africana, ya que él había peleado años antes por los derechos de los negros, un claro ejemplo de esto fue su rechazo a ir a la guerra de Vietnam debido a que profesaba la religión islámica, y a que rechazaba la opresión de la gente negra, decisión que obligó a su "aislamiento" de los ránkings por mucho tiempo.

 

Ali no solo fue un espectacular boxeador, sino que también era una persona que se preocupaba por sus semejantes, al punto que para la preparación para esta pelea se entrenaba corriendo en los barrios populares de Zaire, interactuando con la gente, mientras la masa cantaba "¡Alí, bomayé!" (Alí, matalo!) en clara referencia a Foreman, quién declaraba ser "más negro que Alí" y  se entrenaba en una mansión vigilada las 24hs. por el ejército del país africano.

El 30 de octubre ambos púgiles comenzaron la pelea más grande de todos los tiempos. Todo el mundo miraba el combate con la presunción de una victoria fácil de Foreman en el Estadio Nacional de Kinsasha. En los primeros rounds se observó a un Alí recostado sobre las cuerdas aguantando todos los golpes de su contrincante, quien tiraba uno tras otro, sin conexión alguna. El público pensaba que con esa táctica Alí no llegaría ni al 3º round, pero el retador tenía una táctica. Haría que Foreman se cansara intentando noquearlo, para luego intentar ganar el combate. Todo siguió de la misma manera hasta que sonó la campana del 8º round, momento en el cual Alí saldría a noquear a su adeversario. Con dos golpes a la mandíbula y uno directamente a la frente mandó al campeón a la lona, y así ganar la contienda.

 

Mohammad Alí continuó boxeando hasta 1981, en una pelea que perdió por puntos contra T. Berbick, y en 1986 le diagnosticaron el Mal de Parkinson. "Alí es un mito que significa muchas cosas distintas para muchas personas. Un símbolo de fe, un símbolo de convicción y desafío, un símbolo de talento y valor, de orgullo racial, de agudeza y de amor", así lo definió el autor de su biografía David Remnick.


EL PODER DE LOS MEDIOS

 

En los Juegos Olímpicos de 1956 que se llevaron a cabo en Melbourne,

Australia, el por entonces presidente del Cómite Olímpico Internacional  (COI) Avery Bundage declaró: "Queridos amigos, nosotros en el Comité Olímpico hemos vivido sin la tevé por sesenta años. Tengo la certeza de que podemos hacerlo sesenta años más también". Sin dudas se estaba equivocando...

La siguiente edición de los Juegos se llevó a cabo en Roma (1960), y aquellos fueron los primeros en ser televisados para todo el mundo. De allí en más la televisión se convertiría en un gran negocio, ya que las cadenas privadas de comuncación aportarían una gran cantidad de dinero, tanto al Comite Olímpico, como al país que fuese sede.

Pero no todo fue color de rosa , ya que con el correr del tiempo era una necesidad primaria que el país que quisiese realizar los Juegos contase con una infraestructura tecnológica de avanzada para la televisación de los eventos. Muchos no contaban con estas facilidades, por lo que terminaban retirando su candidatura.

 

Aunque las inversiones estatales podían justifcarse por la contribución de los Juegos Olímpicos al desarrollo tecnológico del país, las ediciones realizadas en Mexico (1968), Munich (1972), Montreal (1976) y Moscú (1980), no siempre se vieron compensadas con ganancias directas. Son famosos los Juegos de Montreal `76 por su gran déficit económico que alcanzó cerca de 692 millones de dólares. Las exigencias tecnológicas que

implicaban la realización de las olimpíadas solo parecían metas a alcanzar por las sociedades capitalistas avanzadas, o aquellas dispuestas a realizar importantes inversiones económicas.

 

El desalentador panorama que planteaban las pérdidas en esas ediciones

cambió rotundamente en los Juegos Olímpicos de Los Angeles `84. La ciudad contaba con eficientes instalaciones deportivas (lo que significaba un gran ahorro), y logró romper con la tradición deficitaria gracias a dos importantes modificaciones estratégicas que desplazaron el eje de las inversiones desde el sector público al privado. La primera fue el esponsoreo y la segunda fue la venta de los derechos de televisación.

 

El creciente protagonismo de este medio de comunicación también llevaba aparejado la espectacularización de los rituales olímpicos: en Roma `60 al desfile de los atletas se le sumaron cuatro orquestas y un lanzamiento final de 7200 palomas, la ceremonia de Moscú `80 duró tres horas, pero fue en Barcelona `92 en donde se supo combinar la cultura regional con los efectos tecnológicos para realizar una ceremonia diseñada decididamente para la televisión.

 

El "boom" televisivo tuvo lugar en los Juegos Olímpicos de Sidney 2000. Concentró la atención de mas de 3.700 millones de personas en todo el planeta. De los 1.331,6 millones de dólares aportados por la televisión en concepto de derechos de transmisión, la National Broadcasting Corporation (NBC) pagó 705 millones de dólares por la exclusividad en los Estados Unidos, seguida por la cadena EBU con un pago de 350 millones de dólares para controlar la señal en Europa. Contrastando con estas inversiones se ubicaba la televisión africana, que con su pago de 10.5 millones de dólares representaba menos del uno por ciento del total de lo recaudado por el Comite Olímpico Internacional.

 

La televisación en vivo y en directo de los Juegos desnudó una realidad política: la gran diferencia que existe entre los países del "primer mundo", y el resto. Mientras en América del Norte el 93 por ciento de la gente siguió por TV lo que pasaba en Australia, en África apenas el 27 por

ciento pudo.

 

Con el paso del tiempo, Internet se transformó en una herramienta a nivel mundial. Con un click, cualquier persona del mundo se enteraba de muchas cosas que sucedían en la otra parte del globo. La "web" tambien jugó un rol importante en los Juegos Olímpicos: el Comite Olímpico Internacional en su revista oficial del año 1996 aseguraba que los de Atlanta `96 serían "los primeros juegos internet", en referencia a que desde una computadora una persona tendría acceso a webcams, fotos, videos, audios, todo en tiempo real desde el lugar de los hechos. 

 

Pero todo cambió en la siguiente edición. En Sidney 2000, el mismo Comité diseño una estrategia para prohibir que las empresas de Internet lleguen antes al mundo con imágenes y sonidos de las competencias. Para ello, prohibió que los grandes medios y portales de Internet tuvieran gente acreditada que pudiese informar sobre el desarrollo de los Juegos. Para resguardar los derechos de transmisión de imágenes, el COI, junto con el comité estadounidense y el comité organizador de Salta Lake City 2002 (SLOC), tramitaron una demanda judicial ante la Corte Federal de Estados Unidos para prohibir a cualquier persona ajena a ellos el uso de los términos "Olímpico, Olimpíada, o nombres relacionados con los Juegos", lo que afectó a más de 1.800 dominios de Internet. La argumentación del COI para privilegiar su acuerdo con la TV fue que "la tecnología aún no está lista para ofrecer calidad de video en Internet".

 

En los pasados Juegos Olímpicos de Atenas, hubieron 20.000 periodistas y técnicos de radio y televisión. En cualquier parte del planeta se pudo ver al estadounidense Michael Phelps ganar medallas de oro en la pileta, a la selección argentina de básket coronarse campeona olímpica, etc.. Todo esto se debió a que el negocio de la televisión prosperó de manera inimaginable, y hasta se podía ver en vivo y en directo lo que comían los aletas. Los expertos afirman que en la próxima edición de los Juegos en Pekín 2008, no habrá luhar en el mundo donde no se vean en vivo y en directo las disciplinas. Seguro que Avery Bundage no lo hubiera imaginado.

 

FUENTES CONSULTADAS

 

Internet : 

www.clarin.com, www.lanacion.com.ar, www.yahoo.com.ar,

www.juegos-olimpicos.com

 

Archivo TEA.

"Atlanta `96: Para mirarlo por TV" . Por María Graciela Rodriguez.

Agencias de noticias.

 

 


Psicología deportiva: ¿sirve o no?

 

"La psicología en el deporte es una ciencia que intenta ayudar a los deportistas a adquirir una base para poder rendir plenamente en cualquiera sea su deporte, y más allá del resultado, saber asimilar tanto una victoria como una derrota, sin que éstas tengan consecuencias en su actitud", es la definición que da el Dr. Roberto Kenig, profesor de Psicología de la Universidad de Buenos Aires.

 

La inserción de los psicólogos en el deporte se dió por primera vez en el plantel de Brasil que estaba por jugar el Mundial de Suiza en 1954. Allí, nu especialista elevó un informe al entrenador del seleccionado en el que detallaba las características de cada uno de sus jugadores. Sobre Garrincha decía que "tiene botellas en la cabeza", aunque era contundente a la hora de recomendar su inclusión dentro de los titulares: "póngalo igual, porque serán campeones del mundo". La calidad del punta brasileño queda descartada, pero a lo que se apunta es a si realmente sirve la psicología en el deporte.

 

Una gran proporción de la literatura actual sobre el tema se basa estrictamente en dos aspectos: la personalidad y la motivación del deportista. La Licenciada Silvia Calsiano opina: "es indudable que ambos factores poseen importantes implicancias en el deportista y su rendimiento, pero debemos tener en cuenta que tales temas no constituyen los únicos puntos de interés y que además tampoco son necesariamente los más importantes. Si nos basamos en dos aspectos solamente concluiríamos en que ya no hay más para aportar ni analizar, y así, el trabajo del psicólogo deportivo bien podría hacerlo un entrenador y /o un coach".

 

También están aquellos que opinan que esta rama de la ciencia  no tiene razón de ser, y uno de los principales detractores de esta nueva disciplina fue el periodista Dante Panzeri, quien veinte años atrás dijo que la psicología en el deporte era una farsa, y que "ya no saben con qué robar".

 

La presidenta de la Sociedad Argentina de Psicología Deportiva, la Dra. Liliana Grabin expresó: "la nikefobia, o síndrome de campeón, está definida desde la década del 60". Hay tres tipos de lesiones: las deportivas "comunes", las deportivas "a repetición" (tienen que ver con determinadas cuestiones físicas), y hay un tercer tipo relacionadas con factores psicológicos, las llamadas "lesiones recurrentes", que son inconscientes. El deportista se lesiona para justificar una acción psicológica, como miedo , culpa o deseos de retiro.

 

Lo cierto también es que la Psicología del Deporte como campo de investigación, en la Argentina se encuentra en sus primeras etapas de desarrollo, a pesar de que en el Internacional Survey of Sports and Physical se citen más de mil personas en 33 países que afirman ser psicólogos deportivos.

 


 

Una hazaña llamada El Gráfico

En sus 85 años de trayectoria, El Gráfico retrató en sus tapas los mayores logros deportivos desde 1919 en adelante, alcanzando su plenitud en 1925. En sus inicios, en las portadas fueron inmortalizadas las hazañas conseguidas por los atletas argentinos en el mundo, magnificándolas de una manera en la que en la actualidad la revista no lo hace, es decir, elevando al deportista a la categoría de héroe.
Como consecuencia de la crisis económica y la aparición de canales deporti-vos, en el año 2002 se pasó de editar una revista semanal a hacerla mensual, lo que complicaba la clase de notas debido a la atemporalidad de las mismas. Los canales cuya programación es enteramente deportiva brindan información al ins-tante desde cualquier lugar del mundo, mientras que en el pasado, El Gráfico era uno de los pocos medios argentinos que cubría eventos en el exterior. Sus edicio-nes de la actualidad contienen una gran cantidad de entrevistas a deportistas contemporáneos para contrarrestar el hecho de que sus notas no lleguen al lector como una noticia. En un folleto de la muestra biblio-hemerográfica (que se hizo del 4 al 15 de septiembre de 2004 en la Biblioteca Nacional), el periodista Horacio Salas relata que es, fue y será el sueño de cualquier atleta ser tapa de El Gráfico, aunque este no tenga la tirada de aquel entonces.
En las tapas de la publicación, entre las décadas del '40 al '70, aparecían per-sonajes que en la mayoría de las ocasiones no se hallaban en las páginas del e-jemplar. Sólo se encontraban en las portadas los adjetivos que engrandecían a los protagonistas o a los importantes triunfos que son casi impensados leerlos en una revista que actualmente se dedica en su gran mayoría al fútbol. Y en la pági-na tres se mencionaban recordatorios de proezas pasadas sin que se cumpliera un aniversario u ocurriera una noticia que al momento de salir la revista reflotara el hecho. Esto potenciaría aún más el logro e incrementaría la hazaña. Lo recor-daban porque fue muy importante, casi heroico.
La forma de escritura cambió con el tiempo: antes se usaban adjetivos que describían al personaje en cuestión como a un ícono de idolatría. Es el caso del ciclista Cosme Saavedra, campeón argentino en 1945, a quien el escritor presen-tó como "un hombre duro, tenaz y guapo, de recias mandíbulas apretadas, ojos entornados perforando la polvareda o mirando contra el sol que tejía tules en el polvo". Este tipo de calificativos se usaban mayoritariamente para magnificar la figura del deportista, a quien se describía de esta manera por el estilo discursivo más literario que se utilizaba en aquel tiempo.
Un nuevo ejemplo en donde se puede apreciar esta tendencia es el día en el que Ringo Bonavena se hizo inmortal ante Muhammad Alí, en el ring del Madison Square Garden de Nueva York. "El Gráfico" realizó una producción con muchas fotos y un relato que alzaba al ídolo hasta una categoría de héroe supremo. Algunas de las frases usadas por el periodista al momento de contar la derrota del argentino fueron: "Bonavena cayó porque salió a jugarse todo en el último round, así es como caen los hombres" o "subió al ring abucheado y bajó aplaudi-do y ovacionado por los ringsiders que habían visto en él al vengador de todos los humillados por los puños y discurso de Clay", finalizando con la expresión: "Ganó un talento: Clay, ensombrecido por la valentía de un hombre: Bonavena". El resultado del combate quizá no le interesó al corresponsal cuando escribió la nota, sino el hecho de contar la proeza que el boxeador había realizado y así agrandar la hazaña. Sin embargo, podría ser que a El Gráfico sólo le interesen los personajes ganadores, ya que en sus páginas y en sus tapas aparecían los que conseguían buenos resultados en su carrera o los que habían estado muy cerca de hacerlo.
Cuando Guillermo Vilas ganó el Abierto de los Estados Unidos, en 1977, fue tapa en El Gráfico, que en la primera página tituló "UN ESPEJO PARA EL DE-PORTE ARGENTINO". En la nota engrandecía tanto el hecho, que manifesta-ba que gracias al marplatense "todo el mundo se ha identificado con el tenis". La revista parecía querer resaltar la figura de Vilas al describir el juego del mismo como "fantástico", "implacable", "contundente", "sensacional" y en el epígrafe de una foto decía "... La final esperada. Perdió el primer set, se rehi-zo, y terminó apabullando al norteamericano...". Estos adjetivos calificativos sobredimensionaban aún más el logro conseguido por Vilas, lo que permite observar como se tomaban al deporte como una hazaña. 
En la edición del 22 de noviembre de 1994, El Gráfico publicó como "Fenó-meno" en su portada la gran actuación de Gabriela Sabatini en el Virginia Slims Championship, luego de haber estado 890 días sin ganar un título. "Volvió y fue millones", "Gaby ha resucitado", o "Se ganó a ella misma" y "De-rrotó a los fantasmas que la acosaban", son sólo algunas de las frases que u-só Alberto Oliva, enviado especial de la revista, para referirse al resurgir tenís-tico de Sabatini y denotando quizás admiración y agrandando el triunfo en sí.
Este año, cuando Gastón Gaudio le ganó la final de Roland Garros a Gui-llermo Coria, ni siquiera fue tapa, aunque este acontecimiento haya sido histó-rico para el tenis argentino y no tuviese la misma magnitud que el de Vilas. En ese número de la publicación la tapa fue el jugador chileno de River Plate Marcelo Salas.
A modo de conclusión se puede decir que El Gráfico cambió su manera de enfocar los acontecimientos deportivos debido al crecimiento de la televisión y a la modificación de los tiempos de salida a la venta. También, y con el pasar de los años, los buenos resultados conseguidos por los atletas argentinos fueron creciendo, por lo que considerarlos una hazaña sería exagerado, ya que un compatriota ganador de un torneo en el exterior se ha transformado casi en una costumbre.

Pablo Fernández de Luco
  

 

 

 
Volver a inicio